Iniciativa personal
Hay cuatro áreas en las que me gusta desempeñarme; El arte, lo social, el emprendimiento y la educación. Desde que tengo uso de razón siempre me ha gustado todo lo que tenga que ver con crear, dibujar, pintar, bordar, coser, formar, entre otras cosas. En relación a la música, me agrada mucho aprender la teoría musical e implementar esos conocimientos para crear música y poder expresar mis ideas y emociones. Es una actividad que he realizado a lo largo de toda mi vida.
En la parte social, siempre me ha interesado el servicio, planificar eventos, asistir a personas con necesidades, crear e implementar soluciones a problemas, me agrada conocer personas y tener charlas interesantes. El servicio forma parte de mi filosofía personal y es por ello que me dedico a transmitir los conocimientos y habilidades que me han servido a otras personas.
Otra de mis cualidades personales es la proactividad, siempre que veo alguna circunstancia que entorpece o limita el avance, tiendo en actuar y proponer soluciones, no me detengo a esperar a que otras personas lo hagan primero. Esto me ha ayudado a emprender un proyecto para dar solución a esos problemas comunes en la sociedad.
Encontrar una solución a aquellas circunstancias, me llevo a la conclusión que muchas de esas circunstancias tienen su origen en la falta de conocimiento, y con esto encontré una manera objetiva de actuar en consecuencia. Ya lo ha dicho el refrán; "La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo".
Sin embargo para encontrar y definir mi misión en la vida, no fue una tarea sencilla. Darme cuenta de esto, me llevó por caminos peligrosos y muchos tropiezos, que, hoy agradezco y puedo valorar.
Gracias al estudio y la práctica musical, aprendí a equilibrar e integrar el sentido del ritmo, de la belleza, de la armonía, en mi vida. Es por ello que encontré algo en lo que soy bueno, me gusta y puedo utilizar para ayudar a las personas, pero en especial a los niños y niñas del estado de Oaxaca.
La historia de mi vida.
El estudio y la práctica musical de los principios de armonía, me ayudaron a encontrar un propósito para darle sentido a mi vida. Me es necesario compartir mi historia personal desde pequeño en relación con la música. ya que es aquí donde radica el sentido de trascendencia personal mi servicio.
Nací en el estado de Oaxaca, en el municipio de la Villa de Zaachila, en una de las colonias de alta marginación en ese entonces. Mis padres me dieron una educación religiosa y académica asta donde les fue posible, soy el hijo numero 6 de 9 hijos de mis padres. Así que por estos motivos tuve que heredar ropa y zapatos, que ya de por si eran regalados a mis hermanos. Siempre quise asistir a clases de pintura, o de música pero no había dinero, ni tiempo para esas cosas, decían mis padres.
A la escuela no me agradaba ir, simplemente porque yo no tenia mochila nueva, zapatos o útiles como los otros niños y porque yo no llevaba dinero para el recreo. Así que mi estancia en la escuela no fue agradable, ni mucho menos provechosa en el sentido educativo.
Pero ¿Qué otra cosa podría hacer? para satisfacer aquellas necesidades, que no eran físicas porque estaban cubiertas con grandes esfuerzos por mis padres, pues tuve; casa, cama, zapatos, comida, familia y una religión. Éstas necesidades nacen en lo profundo de mi ser, encontrar la aceptación, admiración, y trascendencia.
El juego, un pasatiempo trascendental en mi vida.
Gracias a la convivencia con mis hermanos, las adversidades pasaron desapercibidas gracias al juego, pues ante nosotros se abrió de par en par, un mundo de posibilidades, porque a esa edad gané un campeonato mundial de futbol, con un trofeo de lodo, incrustado con exóticas piedritas. También fui luchador profesional de la tiple AAA, aunque no me iba también, me gustaba sacar el colchón viejo al patio de la casa y disfrazarnos con antifaces.
Uno de mis papeles favoritos era jugar a los power rangers, a las misiones de los soldados en los terrenos baldíos, fui también gran músico. La verdad es que en el juego pude expresar la creatividad, imaginación y trascendencia personal. El juego me dio la posibilidad de actuar de todo, fui de todo y no necesitaba salarios, reputación o formación alguna para sentirme realizado.
Pero todas esas habilidades no encontraron utilidad por muchos años, pues aunque el juego fue una actividad que potencializó mis capacidades, no poseía un sentido de equilibrio y enfoque para mi vida en la edad adulta. Así que las circunstancias me llevaron a experimentar un crecimiento personal que, aun hoy en día continúo, aprendiendo.
El estudio y la práctica musical me ayudaron.
En la adolescencia me enfrenté a la muerte de mi hermano mayor, y tres meses después murió mi novia de la secundaria, esto fue muy difícil. Mi manera de sobrellevar esta angustia y soledad fue con la práctica musical, pues siempre me encontraba ensayando con mi instrumento musical, como una manera de sobrellevar la depresión.
El sentido del equilibrio que había aprendido y comprendido en la música, me ayudó para no caer en los extremos de la soledad y hundirme en el alcohol y las drogas, yo sabía pese a las circunstancias que me harían más daño.
Comprendí con el tiempo, que al igual que la música, la naturaleza y el universo se constituyen en armonía, y que yo también debería equilibrar mi vida y armonizarla.
Gracias a esos principios de armonía universal, pude comprender que yo soy el responsable de mi personalidad, ahora puedo observar mis emociones y permitirles su manifestación según las circunstancias.
Encontré mi vocación personal.
Ahora voy a varias comunidades del estado de Oaxaca, a compartir el conocimiento y la práctica musical del ser, mediante el Programa de Formación Musical. Creo que a muchos niños y niñas les servirá de mucho tener actividades educativas, preventivas y formativas. Se que sus padres no pueden pagar clases extracurriculares y que tampoco hay los espacios suficiente para que esto llegue a esas comunidades.
Gracias a el apoyo de mi esposa, familia y a los lideres de organizaciones y comités de padres de familia, creamos lo que llamamos centros de formación musical, donde se abren los espacios para impartir las clases de música. De esta manera, los niños reciben la educación, los padres en apoyo en la formación de sus hijos, las organizaciones reciben el apoyo en su trabajo de mejorar las condiciones de vida y por supuesto yo; mi vocación personal, donde encuentro el espacio para implementar todos los conocimientos, habilidades y actitudes personales que el juego y la música me otorgaron.
Ahora encuentro esa satisfacción y transcendencia personal como promotor e instructor del
programa de formación musical armonía.





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